Azar y música

Cuando uno ve en la televisión, escucha en la radio, o tiene conocimiento por la prensa de uno de esos conciertos en los que una importante agrupación actúa en un relevante lugar del mundo, suele preguntarse, con un alto grado de envidia: ¿cómo habrán conseguido esos de ahí su entrada?,¿a qué precio, o conociendo a quién?, o ¿cuántas horas de cola han tenido que soportar?

Berliner_Viena

El pasado 1 de mayo de 2012, la Filarmónica de Berlín ofreció su habitual Europakoncert con el que anualmente conmemora el aniversario de su fundación hace más de 100 años y que cada año tiene lugar en un punto del continente. En esta ocasión, Viena era la ciudad elegida, y más concretamente el singular escenario que constituye la sala principal de la Escuela Española de Equitación, engalanada para la ocasión. Así las cosas, uno que yo me sé que andaba por allí ese día, y que fruto del azar decidió no acercarse a Salzburgo, como estaba programado, y que casualmente vio unos cuantos trailers con el rótulo Berliner Philarmoniker en sus remolques, descubrió que aún quedaban entradas para el evento.

Ni fue tanta la cola, ni fue tanto el precio. Una vez más, un afortunado señor de camisa azul que aparece de pie a la izquierda de la cabeza de Gustavo Dudamel en el siguiente vídeo, observa con atención desde la tribuna superior el noble discurso de la orquesta en sus magníficas Variaciones sobre un Tema de Haydn de nuestro admirado Johannes Brahms. Pero en esta ocasión, ese señor afortunado era yo.

Me encanta el azar casi tanto como la música.

Todas las entradas de

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